Fundación Escuela para la formación y actualización en Diabetes y Nutrición

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Presidente: Prof. Dr. Adolfo V. Zavala | Fundada en 1993

Guìa prevenciònpie diabético

+info - [2014-07-02]

Se dan los lineamientos del grupo internacional de pie diabético.

GUIAS PRACTICAS PARA LA PREVENCIÓN DEL PIE DIABETICO.

Dr. Adolfo V. Zavala.

Consideraciones generales en base a las sugerencias del Grupo Internacio-nal de Pie diabético IDF.

Las complicaciones de la diabetes son de gran frecuencia y costo. Las amputa-ciones de miembros inferiores son precedidas por una úlcera de pie. Es de destacar que una educación y el tratamiento multidisciplinario puede prevenir las amputaciones en un 49 a 85 %.

El 25 % de los diabéticos tendrá una úlcera de pie, llevando en muchos casos a la amputación e incluso la muerte.

            El pie diabético no es una patología aislada, sino que es una de las complicacio-nes crónicas de la diabetes. Estas se producen por una susceptibilidad genética, una dia-betes mal controlada, asociada a los factores de riesgo de las enfermedades crónicas no transmisibles.

            La diabetes esta en incremento, debido a nuestro estilo de vida no saludable, por lo cual aumentan las complicaciones y el pie diabético, plantándose como prevenir el mismo.

La prevención se basa en:

-                     Control adecuado de la diabetes y de los factores de riesgo de enfermedades crónicas.

-                     Conocer y aplicar la cartilla de cuidado de los pies.

-                     Realizar un examen exhaustivo del pie en salud, anual, evaluando la circulación, la neuropatía y la estructura biodinámica del pie.

-                     Detectar lesiones preulcerativas (callos, ampollas, hematomas, micosis, edema, excoriaciones, dermatitis, etc).

-                     Ante todo cambio que se observe en el pie ponerse en reposo, no apoyar la zona enferma y consultar al equipo médico.

-                     No sacarse callos, ampollas, ni cortar demasiado las uñas.

Varios estudios han mostrado que un programa adecuado de cuidado del pie, que incluya la educación en cuidado del pie, el examen regular del pie y la determi-nación del grado de riesgo, puede ocasionar la reducción del 50 % de las lesiones del pie.

Grupo internacional del pie.

El grupo internacional del pie plantea estos cinco elementos para la prevención de las úlceras de pie:

1.      inspección regular.

2.       identificación del paciente con alto riesgo de desarrollar úlceras.

3.      educar a los diabéticos, a la familia y a los prestadores de salud.

4.      uso adecuado de un zapato.

5.      tratamiento de las lesiones preulcerativas, especialmente con la ayuda de un podólogo.

El examen del pie de los diabéticos debe hacerse al menos una vez por año y más frecuente en aquellos pacientes con alto riego de ulceración. Debe evaluarse el flu-jo, la neuropatía y las alteraciones biodinámicas del pie, así como el paciente en su tota-lidad, especialmente la existencia de los factores de riesgo de las enfermedades crónicas no transmisibles.

La identificación de los pacientes con alto riesgo es uno de los aspectos más importantes en la prevención de las amputaciones. Consideramos que los 5 elementos más importantes que hacen que un paciente tenga alto riesgo de desarrollar úlceras de pie son (uno ó más).

1.      Vasculopatía periférica, aunque sea asintomática.

2.      Neuropatía periférica aunque sea asintomática.

3.      Alteraciones biodinámicas del apoyo ó la marcha, aunque las haya tenido antes de la aparición de la diabetes.

4.      Antecedentes de una úlcera del pie.

5.      Antecedentes de una amputación de partes ó toda una extremidad inferior.

Incrementan el riesgo de úlceras, pacientes gerontes, especialmente si viven so-los ò en geriátricos, falta de educación general, diabetológica y de cuidado de los pies, falta de higiene, falta de contacto social y obra social, hiperqueratosis, retinopatía dia-bética ó alteraciones de la visión, nefropatía diabética. Hay más riesgo cuando hay os-teopenia y sarcopenia, con diabetes de larga evolución y mal controlada.

Tienen más úlceras de pie los brevilineos, los muy altos, con calzados superior a 42-43 en las mujeres y de 44-45 los hombres.

La educación es una parte integral de la prevención, debiendo ser simple y repe-titiva, viendo que los pacientes comprendan la necesidad de un examen preventivo y un tratamiento integral y que controle todos los factores de riesgo de las enfermedades cró-nicas no transmisibles.

La educación debe dirigirse a los pacientes y a los prestadores de salud.

            Debe resaltarse que el paciente con riesgo elevado de pie, debe ser visto por un equipo de pie, cada tres meses, aunque no tenga lesiones.

            Es habitual observar que pacientes que han tenidos lesiones graves en los pies, y que se salvaron de una amputación, al no sentir dolor creen están bien y no miran los pies, ni concurren a su control.

Categorías de riesgo de pie.

            El grupo internacional plantea las siguientes categorías:

1.       No neuropatía sensitiva. Debe verse una vez por año.

2.       Neuropatía sensitiva. Debe indicarse protección, ver evolución, y examinarlo cada 6 meses.

3.      Neuropatía sensitiva, signos de vasculopatía periférica y/o deformaciones de la biodinámica del pie. Tratarlo, indicar medidas protectoras y debe examinarse cada 3 meses.

4.      Ulcera previa. Además de todo lo anterior, necesita una supervisión constante, hay que verlo cada 1 a 3 meses.

Hay varias posturas de categorías de riesgo de desarrollar úlcera del pie, pero nosotros, especialmente para atención primaria, para simplificar,  recordar el riesgo y la conducta los separamos como se planteó arriba, de bajo y alto riesgo. Los de alto hay que verlos casa tres meses, y los otros una vez por año.

 Desde ya está el juicio clínico, al observar al paciente en su totalidad (control diabetes, estado de nutrición, movilidad, independencia, etc). Es preferible ser más exi-gente en los controles y el seguimiento, que minimizar el riesgo.

Educación.

            La misma debe estar dirigida a los profesionales y a los pacientes, resaltando la importancia de la prevención, reconociendo a los pacientes con alto riesgo de desarro-llar úlceras del pie.

            Se ha visto que un examen incompleto del pie se realizó en el 50 % de los pa-cientes amputados. Además en un estudio se vio que 22 de 23 enfermos con amputacio-nes debajo de la rodilla nunca se les había informado de las medidas preventivas del pie y un tratamiento temprano.

            La educación debe estar orientada a la capacitación del paciente en el auto cuidado y la adherencia al tratamiento.

            La educación de los profesionales debe ser continua, mejor si están incluídas en un programa de cuidado de los pies.

            Debe hacerse conocer a los profesionales, cuáles son los procedimientos diag-nósticos y de tratamiento según los diversos niveles de atención, resaltando que una úlcera debe ir curando en 10 días. Luego de ese período algo ha sucedido con la misma y luego de 10 semanas es una herida crónica.

            Una úlcera que no curo un 30  a 40 % en un mes, es de mal pronóstico, debiendo evaluarse la misma cuidadosamente.

            En ese caso hay que recordar la regla nemotécnica: VIA: V. valorar flujo, deri-vando en caso de isquemia crítica. I: infección, consultando en infecciones amenazantes de la vida ó la muerte, que no respondieron con el tratamiento habitual y antibióticos. A: apoyo. Derivar en casos de alteraciones importantes y en Charcot.

            En úlceras crónicas, además de la VIA, hay que ver otras comorbilidades del enfermo y descartar úlceras inusuales. Se sospecha las mismas, en úlceras crónicas, que no han curado con tratamiento habitual, que estén en zonas no habituales, con aparien-cia no habitual. En esos casos hay que hacer estudios exhaustivos, incluyendo una biop-sia y consultar con un equipo especializado.

Lesiones preulcerativas.

            Deben ser consideradas como elementos de riesgo y no minimizarlos. Lesiones mínimas, no aparentes pueden conducir a una úlcera, con puerta de entrada para una infección. Deben tratarse los callos, las patologías ungueales y las alteraciones micótica con cuidado.

            Cuando el diabético no pueda cortar sus uñas con seguridad, debe consultar con regularidad a un podólogo.

            No tratar los callos con elementos químicos y cualquier callo que muestre signos de aangrado asociado, descoloración o formación de ampollas, debe considerarse una emergencia.

            Las infecciones micóticas de uñas ó el intertrigo puede ser la puerta de entrada para una infección más seria.

Zapatos, plantillas y descargas.

            Es importante el uso de un zapato adecuado. El 80 % de las lesiones del pie se desencadenan por un zapato. Debe priorizarse la salud a la estética.

            Hay que usar siempre medias, aunque haga mucho calor. Las mismas protegen de los traumatismos, especialmente la fricción.

            Si están indicados plantillas, medias u otros elementos, deben comprarse prime-ro los mismos, y luego con ellos comprar el zapato adecuado a última hora del día pro-bando que este bien, tocando el talón y el dedo gordo. Es de resaltar que los pacientes con neuropatía, al faltarle la sensibilidad compran un zapato que le ajuste. Cuando tie-nen lesiones compran muchas veces zapatos grandes para evitar los roces. En estos casos hay más fricción y roces.

            Un paciente que ha tenido una úlcera, ò una amputación de dedos ó pie, no puede usar un zapato comprado en la zapatería, tiene que hacerse un zapato a medida.

Elementos a resaltar.

Recordar que el pie diabético es una enfermedad biodinámica. Que además de la neuropatía y la vasculopatía, las alteraciones del apoyo del pie desencadenan un úlcera, que no curen las mismas y que recidiven.

Hay un dicho popular que dice, ponga cualquier cosa en la úlcera de un diabéti-co menos el peso del cuerpo.

Debemos insistir en catalogar los pies de riesgo, y en la detección de las lesiones preulcerativas.

Recordar las luces del semáforo de las úlcera: amarrilla cuando no va curando en 10 días, rojo cuando supra a las 10 semanas.

El tratamiento del pie diabético debe ser integral, tratando el huésped, el macro-ambiente y el microambiente de la herida.

 

Fecha de Publicación: 2014-07-02 04:53:31

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